Ciertos pacientes adultos hospitalizados con neumonía adquirida en comunidad (NAC) podrían requerir una monitorización más estrecha y quizá medidas al respecto ya que corren un mayor riesgo de sufrir episodios cardíacos agudos, tal y como sugiere una investigación.
El 8% de los pacientes de un estudio de cohorte prospectivo de 3.921 de dichos pacientes presentaba algún episodio cardíaco agudo, según los investigadores. Los antecedentes de cardiopatía, hipoalbuminemia, mayor edad, así como otros tantos factores conferían más probabilidades de sufrir dichos episodios, y una escala predictiva que incorporaba estos factores arrojaba un área bajo la curva de características operativas del receptor de 0.74.
Podríamos aplicar toda esta nueva información para mejorar los resultados de los pacientes, tal y como aseguró la Dra. Carolina Garcia-Vidal, del Hospital Universitario de Bellvitge (Barcelona), que presentó los datos de su equipo de investigadores en la Conferencia anual Interciencia sobre Agentes Antimicrobianos y Quimioterapia.
“Lo primero que tenemos que hacer es reconocer a los pacientes que corren mayor riesgo. Luego en esta población, quizá tengamos que hacer alguna otra cosa,” explicó en una entrevista. “Quizá tengamos que hacerles un estrecho seguimiento a estos pacientes, y quizá tengamos que hacérselo de forma especial, por ejemplo, usando un monitor cardíaco.”
Un mayor estrés cardíaco, hipoxemia e inflamación podrían ayudar a sufrir estos episodios cardíacos en pacientes que padecen NAC, advirtió la Dra. Garcia-Vidal, “si somos capaces de relacionar estos episodios con un efecto proinflamatorio, quizá podamos hacer algo para modular este estado inflamatorio. Yo creo que este es el futuro.”
Los investigadores estudiaron prospectivamente a 3.921 pacientes adultos hospitalarios entre 1995 y 2010, que padecían NAC y no estaban muy inmunodeprimidos.
Por lo general, el 8% experimentó, al menos, un episodio cardíaco agudo (infarto de miocardio, arritmia nueva o de reciente aparición, y/o insuficiencia cardíaca congestiva nueva o un empeoramiento) durante su estancia hospitalaria, según los resultados de una sesión de presentación de un póster en la citada conferencia, patrocinada por la Sociedad Americana de Microbiología.
“Estos pacientes tienen una mortalidad muy alta,” señaló la Dra. Garcia-Vidal. De hecho, eran 3 veces más propensos a fallecer al cabo de 30 días que sus homólogos libres de estos episodios cardíacos (19% frente a 6%).
En un análisis multivariado, los pacientes tenían muchas más probabilidades de sufrir un episodio cardíaco si tenían más de 65 años o una cardiopatía, enfermedad renal, taquicardia, hipotensión, hipoalbuminemia, neumonía multilobar o neumonía neumocócica, con cocientes de probabilidades de 1.37 a 3.03.
Los factores se combinaron para crear una escala de 9 puntos que arrojaba un área bajo la curva de características operativas del receptor de 0.74 para predecir los episodios cardíacos agudos. El índice de dichos episodios fue del 19% entre pacientes de alto riesgo, definidos como pacientes que tenían una puntuación > 3.
Los investigadores pretenden validar el modelo en otra población de pacientes, concluyó la Dra. Garcia-Vidal, cuyo equipo de investigadores no declaró conflicto de interés económico alguno.